sábado, 29 de octubre de 2016

Tercera Visita


Nuestra última visita al colegio

La llegada al colegio ese último día no fue lo mismo, a pesar de todos los inconvenientes sentí un poco de nostalgia al saber que no vamos a volver a ver a los estudiantes y la maestra. Por otro alto ese ambiente tan fresco de la vida en el colegio es reconfortante y a la vez cálido.
Los chicos de once en esta sesión se sentían más relajados, casi no nos miraban se podría decir que no notaban nuestra presencia. Aunque fue una mañana lluviosa y fría, los chicos no perdían su sentido del humor creo que eso es lo que más voy a extrañar puesto que así, tal cual, fue mi paso por el bachillerato.
En principio veía estas visitas muy vacías, era solo ir observar analizar, transcribir, copiar etc. Pero las circunstancias me han llevado a ir mas allá, de reconocer que no simplemente estoy observando o analizando, sino que estoy viendo vidas, contextos, personas con inseguridades, valentía, rencor, dolor. No quiero ser una docente que solo sabe o conoce de modelo, prácticas y estrategias, quiero ser una docente integra y estos chicos hicieron que me reflejara en ellos.
Los docentes deberíamos ser como el docente que nos hubiese gustado tener cuando estábamos en el colegio. y personalmente la profesora Beatriz es una maestra que hubiese querido tener en el colegio. porque ella conoce a sus estudiantes sabe sobre sus contextos. nos mencionó que no era los mismo llegar a una clase en la mañana cuando muchas veces los chicos no desayunaban y solo estaban pensado en la hora del descanso para comer que enseñar en un lugar donde los chicos lo tienen todo.
Para terminar, tal vez los chicos y la maestra no nos recuerden en unos meses, pero para mí fue muy valiosa la experiencia de verlos desde otro punto. Desde mi opinión, significó mucho más esta experiencia del colegio Antonio José Camacho que la del Colombo Británico, porque me permitió reflejarme en ellos y aunque ninguno de ellos se imagina para mí fue muy valiosa.

domingo, 2 de octubre de 2016

Segunda Visita



En esta segunda visita, no tuvimos la oportunidad de observar de nuevo los chicos de grado 11 por razones que no dependen de la profesora ni de nosotros sino de la institución. Sin embargo, observamos el grado noveno.

Este grado es un poco distinto al grado once ya que son más estudiantes y es un poco más diverso que el anterior ya que hay alrededor de 8 niñas. Cuando ingresamos por primera vez al laboratorio donde se llevó a cabo la clase, los chicos eran muy activos y querían comenzar de inmediato con el experimento, pero, la profesora como es usual hizo la introducción y encamino a los chicos a un análisis autónomo e individual para llegar a realizar la actividad.

Respecto a la participación de la maestra, ella mostró nuevamente estar encaminada por el razonamiento científico, ella nos comentó que en noveno es el grado donde está aplicando el trabajo de tesis de la maestría. Y aunque la maestra tuvo que llamar la atención en algunas ocasiones el grupo pudo hacer la actividad de forma adecuada.

Los resultados finales del experimento fueron satisfactorios, la idea era usar todos los materiales llevados a la clase, pero la profesora no les dio ninguna receta o paso a paso a seguir, sino todo lo contrario. Dependiendo lo visto anteriormente en la clase debían hallar como usar los materiales y ponerlos a prueba, la mayoría lograron prender un bombillo con sal, reconocer los puntos de fusión de la sal y el azúcar. Algunos grupos lograron prender el bombillo, pero no hallaron que hacer con el resto. Y la profesora no les dijo que lo habían hecho mal ni nada por el estilo.


En conclusión, la maestra tiene un método grandioso de que los chicos tengan un aprendizaje significativo, y que se sientan realmente parte de la clase.