Los entornos educativos ósea el
espacio donde se lleva a cabo esa práctica docente pueden afectar el desarrollo
de una clase. Sin embargo, la observación que hicimos con la profesora Beatriz
de Química, me hizo entender que todo depende de cómo el docente lleve a cabo
su clase y entienda su quehacer como docente.
La institución educativa técnico industrial
Antonio José Camacho es un colegio de carácter público ubicado en una zona vulnerable
de la ciudad de Cali y su infraestructura difiere en gran medida de otras instituciones
sean públicas o no. No obstante, la maestra nos comenta que lo que ella busca
es que los estudiantes desarrollen el pensamiento científico y evidentemente es
así. La profesora involucro a sus estudiantes en un proyecto en el cual, no explico
tema por tema, sino que por el contrario hizo un llamado a los estudiantes a
realmente pensar y buscar la respuesta por sigo mismo y cuando se llegó a un
punto en el que estaban todos de acuerdo ella los orientó hacia la respuesta
correcta.
Esto quiere decir, que no importan las
condiciones, como luzca el entorno o las situaciones sociales, el aprendizaje
se dará siempre y cuando sea uno significativo que involucre a los estudiantes.
Por otro lado, los chicos de grado
11-3 que observamos, son chicos respetuosos, graciosos y espontáneos. la gran mayoría
son hombre y el salón de más o menos 30 estudiantes solo asisten 3 chicas. Esto
puede ser un poco razonable y predecible por la orientación que el colegio
brinda a sus estudiantes.
Finalmente puedo decir que el hecho de
no tener una posición activa en el salón sino pasiva como observador, me
permito ver más allá de lo se logra aprender desde el rol de docente o
estudiante. Pude aprender de cada una de las situaciones que se presentaron tanto
como futura docente como estudiante actual que soy.

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